Debemos a nuestros niños una vida libre de violencia y miedo.

Nelson Mandela

EL FUEGO SAGRADO

¡Mantengan la llama en sus corazones
y creen mediante el amor!

Helena Roerich

Un niño, un profesor, un libro y una pluma
pueden cambiar al mundo.

K. S. Malala Yousafzay

Por los educativos senderos
del ”Camino del amor ardiente”, de la Unidad y de la Paz,
transitan la Fe, la Libertad y la Esperanza y florece la Poesía.

María Irene Giurlani

¡Oh Libertad, Libertad!
en tus alas
prendamos letras albas:
derecho y responsabilidad.

 

 

Nacidos de la risa y el llanto
hilos de Luz deslicemos por nuestra pluma…
Alegría y palabras que quieran tejer un manto
para días sin Sol y noches sin Luna.

 

 

¡Oh Libertad, Libertad!
Que en tu vuelo vaya nuestro canto
con sueños de Unidad, Amistad y Paz,
por todo suelo sembrando.

 

 

¿Podrán escuchar los Humanos
la esperanzada voz escrita
y convivir como hermanos
abrazados en el concierto de la vida?

 

 

¡Oh Libertad, Libertad!
Que en tu nombre toda escritura
realce la Dignidad
de todo hombre, raza y cultura.

 

 

¿Podremos ayudar los escritores
a iluminar razones, desatar cadenas,
despertar esencias, unir corazones,
expandir conciencias, trascender fronteras?

 

 

¡Oh Libertad, Libertad!
Que escuchemos el clamor esperanzado:
¡Vida, Justicia… Caridad!
y escribamos por el mundo soñado.

 

 

¿Podrá la juventud
entregarse a la grandeza del abrazo
y abrazar la Belleza de la Luz
de amparar la Naturaleza y al necesitado?

 

 

¡Oh Libertad, Libertad!
mientras el espíritu del real-IZAR viva
sembrando fogatas de Concordia y Bondad,
en tus alas, la Poesía viajará encendida.

 

 

 

¿Podrá la Madre Tierra
perdonar al hombre su pecado
de destrucción y fiereza
sobre la riqueza de lo heredado?

 

 

¡Oh Libertad, Libertad!
Que los literatos en tu nombre:
¡Elevemos siempre la Antorcha del AMAR!
¡Y ayudemos a despejar las brumas del Orbe!

 

 

Libertad y Esperanza, el mensaje consagrado
para que crezca la Humanidad en toda cuna.
¡Despertemos Soles! ¡Resplandezcamos en Lunas!
¡Icemos todos, el Fuego Sagrado!

María Irene Giurlani